Cómo calcular el IPC de un alquiler para actualizar la renta

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La subida del precio de los arrendamientos siempre es motivo de discusión. ¿Por qué sube, cuánto y cuándo lo hace? El importe aumenta en función del Índice de Precios al Consumo, pero… ¿Cómo calcular el IPC de un alquiler? ¿Quién debe hacerlo? Si eres arrendador o arrendatario este dato te interesa. Toma nota de cómo te afecta el incremento de este indicador.

¿Qué es el IPC?

El Índice de Precios al Consumo (por sus siglas, IPC) es un indicador que se encarga de medir la fluctuación de los precios de la cesta de bienes y servicios durante un tiempo determinado. Este dato mide cómo impacta el aumento de los precios de los bienes de consumo en la economía de los habitantes de un lugar determinado. Así, se tienen en cuenta, por ejemplo, la gasolina, los alimentos y la vivienda, que son bienes que la población suele adquirir con frecuencia. Se toma como referencia el precio actual (al momento de hacer los cálculos) y se compara con los precios de los meses anteriores.

Si quieres calcular el IPC de un alquiler, debes tener en cuenta los indicadores publicados por el INE

El encargado de hacer esta estimación es el Instituto Nacional de Estadística. El IPC puede ser positivo o negativo. Positivo, si los precios suben, negativo, si bajan. ¿Y qué relación tiene el IPC con el precio del alquiler? Pues que suele ser un indicador que los propietarios e inmobiliarias tienen en cuenta al momento de fijar los precios de un arrendamiento. Este indicador se toma como referencia para hacer la correspondiente subida de la renta de una vivienda.

Así puedes calcular el IPC de un alquiler

Antes de calcular el IPC de un alquiler, debemos decirte que el importe de un arrendamiento solo puede actualizarse de forma anual. Es decir, el propietario del inmueble no puede hacer un incremento en el precio del alquiler en cualquier momento (mientras el contrato esté en vigor): según la Ley de Arrendamientos Urbanos, solo puede hacerlo anualmente y consultando las variaciones del Índice de Precios al Consumo.

El precio del alquiler no se actualiza según el año fiscal (de enero a diciembre), sino según el período de validez del contrato, sin importar la fecha en la que este se firme. Concluido el plazo y si se desea continuar con el arrendamiento, se hace la correspondiente revisión del IPC y se hacen los ajustes pertinentes.

Para calcular el IPC de un alquiler, se debe de considerar el valor del Índice de Precios al Consumo del mes anterior a la revisión del contrato de alquiler. Si el IPC es positivo, entonces el precio del arrendamiento puede subir; pero, si el IPC es negativo, entonces el importe debería reducirse. Si quieres hacer los cálculos, debes de consultar la página del INE, que es quien mide el IPC.

Puedes hacer dichos cálculos con un programa de cálculo específico, a través de una actualización de las tasas de variación o utilizando directamente los datos de los Índices de Precios al Consumo que el propio INE publica constantemente. ¿Por qué se debe tomar el cuenta el IPC para determinar el importe de un alquiler? Porque es una manera de equilibrar de forma razonable el precio de los arrendamientos. La gran mayoría de los contratos se regirían por las mismas bases, aunque evidentemente los precios no serían iguales, pues depende de las ciudades, las zonas, etcétera.

Debe establecerse una cláusula en el contrato de arrendamiento

Si deseas hacer este ajuste en el precio del alquiler de tu vivienda, deberás comunicárselo a tu inquilino aproximadamente 15 días antes de realizar la subida, porque los datos del IPC se publican el día 15 de cada mes. Además, dentro de las cláusulas del contrato de arrendamiento debe especificarse que, de forma anual, el arrendador puede pedir una revisión del precio del alquiler y hacer la correspondiente subida atendiendo al IPC del mes correspondiente. Si esta cláusula no existe, no podrás hacer los ajustes que creas convenientes para subir el precio.

¿IGC o IPC?

Hay ocasiones en las que no se especifica el aumento del alquiler dentro de las cláusulas del contrato. Si eres arrendador y esta cláusula no se añadió en el contrato, pero sabes que puedes subir el precio de la renta de tu vivienda, no te preocupes. Tienes una alternativa. Se trata del Índice de Garantía de la Competitividad o IGC. Este índice, que se incluye desde 2015 como alternativa al IPC, puede calcularse también de forma positiva o negativa. Pero cuidado, porque este índice no suele traer beneficios para el arrendador, por lo que te aconsejamos revisar bien las cláusulas del contrato y no olvidar incluir el IPC como forma de actualización del importe del alquiler.

Cuando el IGC es negativo, la renta se mantendrá como siempre, no puede subir. Si el indicador es positivo, se puede hacer el incremento del alquiler, pero nunca más allá del 2% del importe que ya estaba en vigor. Se trata de un estándar que compite perfectamente con el IPC, pero, entre ambas estimaciones, te aconsejamos siempre incluir el IPC como dato para poder aumentar el importe del alquiler de la vivienda.

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