Consejos para poner tu piso en alquiler sin cometer errores

Poner en alquiler una propiedad es una forma efectiva de obtener ingresos extra, pero también puede ser un proceso complejo y no exento de riesgos: establecer el precio adecuado, elegir a los inquilinos correctos, redactar un contrato de alquiler claro… Hay muchas decisiones importantes que tomar, y cometer errores en cualquiera de estos pasos puede conllevar problemas que generen estrés y pérdidas económicas en el futuro. En este artículo, te ofrecemos una guía práctica para poner tu piso en alquiler sin cometer errores y que todo el proceso sea lo más fluido y seguro posible.

¿Cómo poner tu piso en alquiler sin cometer errores?

Prepara tu vivienda 

Lo primero que debes hacer antes de poner tu piso en alquiler es preparar el inmueble para que los futuros inquilinos puedan tener la mejor experiencia posible. Esto significa tener todas las instalaciones funcionando correctamente, así como puertas, ventanas y persianas en buen estado

Para ello, el primer paso es arreglar todos los desperfectos que pueda haber: da muy mala impresión entrar en una vivienda y ver arreglos pendientes. Si hay electrodomésticos en mal estado, lo mejor es quitarlos o no incluirlos en el alquiler. Además, esos pequeños desperfectos que hoy no tienen importancia pueden convertirse en una futura avería a gran escala que puede llevar a una gran reparación, así que es más rentable dejarlo todo solucionado antes de que entre otra persona a vivir al alojamiento. 

A continuación, dale una capa de pintura a todo el piso antes de que entre el nuevo inquilino: dará una mayor sensación de limpieza y cuidado, y así el arrendatario no podrá achacar los desconchones o manchas de las paredes al anterior arrendatario cuando finalice el contrato.

Poner tu piso en alquiler

Elige bien a tu inquilino

Elegir al mejor inquilino para un piso de alquiler es fundamental para garantizar que el arrendamiento se desarrolle sin problemas y para asegurarse de que la vivienda se mantiene en buen estado

Debes pensar primero en qué tipo de inquilinos buscarás: no es lo mismo alquilar un piso a estudiantes que a una familia o a una pareja. Esto influirá no solo en cómo prepararás la vivienda, sino también en la documentación que debes exigir y en las condiciones del contrato. 

Cada tipo de inquilino tiene sus ventajas e inconvenientes: por ejemplo, alquilar el piso a estudiantes  universitarios puede suponer un mayor riesgo en cuanto al cuidado y conservación del inmueble, pero es menos probable que se produzcan impagos en el alquiler ya que suelen estar avalados (y financiados) por sus padres, quienes deben contar con trabajos e ingresos estables si pueden permitirse enviarlos a estudiar fuera.  

En cualquier caso, estas son algunas recomendaciones para elegir al mejor inquilino:

Realiza una buena preselección de candidatos

Es importante hacer una selección adecuada de los posibles inquilinos. Para ello, se pueden utilizar distintos medios, como anuncios en internet o en periódicos, o recomendaciones de amigos y conocidos. Es importante verificar la información de los candidatos, como su situación económica y referencias de antiguos caseros o conocidos.

Haz entrevistas

Es indispensable realizar una entrevista con los candidatos seleccionados para conocerlos mejor y comprobar que cumplen con los requisitos para alquilar el piso. En ella, deberás preguntar sobre su situación laboral, sus ingresos, el número de personas que vivirían en el piso y cualquier otro aspecto que te parezca relevante, como por ejemplo si tienen o no mascotas (si es algo que te preocupa).

Revisa los documentos 

Es importante solicitar copias de los contratos de trabajo o de nóminas para verificar la solvencia económica de los candidatos y evitar tener que enfrentarse a un procedimiento de desahucio por impago del alquiler

En caso de que los futuros arrendatarios no estén contratados por cuenta ajena, puedes solicitar una copia de la última declaración de la renta o del iva trimestral -si trabajan como autónomos-; un extracto de la cuenta bancaria sellado por el banco en el que se demuestren los ingresos de una posible pensión; o solicitar un documento de aval a firmar por los progenitores si se trata de estudiantes.

Firma de contrato tras poner tu piso en alquiler

Cúbrete las espaldas al poner tu piso en alquiler con un buen seguro 

Otro de los consejos esenciales para poner tu piso en alquiler es el que hace referencia a la contratación de un seguro de alquiler de vivienda, una póliza que ofrece protección a los propietarios de viviendas alquiladas ante el impago de la renta y los gastos asociados al desahucio, así como los costes legales y los daños causados por el inquilino en la vivienda. Además, algunos seguros también pueden incluir asesoramiento jurídico y la gestión del proceso de desahucio.

Los seguros de alquiler de vivienda suelen tener una duración anual y se renuevan automáticamente. El coste del seguro puede variar según la compañía aseguradora y las condiciones del contrato. Este tipo de seguros es especialmente útil para los propietarios que desean proteger su inversión y reducir el riesgo de impagos de alquiler. También pueden ser útiles para los inquilinos que deseen proteger su situación económica en caso de imprevistos o dificultades económicas.

Además, muchas aseguradoras ofrecen la posibilidad de contratar seguros adicionales junto al del alquiler para cubrir daños accidentales a la propiedad por parte del inquilino, así como los que puedan ocurrir como resultado de un siniestro, como un incendio o una inundación, e incluso de un robo a la vivienda.

Es importante tener en cuenta que el seguro de alquiler de vivienda no sustituye la necesidad de realizar una selección adecuada de los inquilinos y establecer un contrato de alquiler claro y completo. Sin embargo, puede ser una herramienta útil para garantizar la tranquilidad de ambas partes durante el proceso de alquiler de la vivienda.

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