El boom de compartir piso: una tendencia en auge en Madrid

Madrid, la capital de España, es testigo de una tendencia en constante crecimiento: el compartir piso. Esta práctica, que anteriormente solía estar asociada principalmente a jóvenes estudiantes recién emancipados, ha experimentado un cambio notable en los últimos años. Ahora, son personas de alrededor de 35 años las que se suman a esta alternativa habitacional, y no solo por elección, sino por necesidad.

Hay que mencionar que el aumento en la edad de quienes optan por compartir vivienda es una consecuencia directa de la escalada de los precios del alquiler en la región madrileña. Además, la falta de disponibilidad de viviendas asequibles y la disminución del poder adquisitivo de los españoles han llevado a un panorama en el que el 60% de los inquilinos de pisos compartidos en Madrid son mujeres, un hecho claramente inusitado.

Jóvenes compartiendo un piso

Esta situación plantea un desafío adicional, ya que podría tener implicaciones en la tasa de natalidad del país. En 2022, la edad media de quienes compartían vivienda era de 32 años, pero en la actualidad roza los 35 años. Este cambio en el perfil demográfico es un reflejo de las complejidades del mercado de alquiler en Madrid y sus alrededores.

¿Cuáles son las razones por las que compartir piso es tendencia?

Las razones que llevan a las personas a optar por compartir piso en Madrid son diversas, pero destacan dos factores principales: motivos económicos y la necesidad de ahorrar. A continuación, vamos a profundizar en dichos factores.

Razones económicas

El alquiler de una habitación en un piso compartido implica un gasto mensual menor en comparación con vivir de forma independiente. Esto resulta fundamental para aquellos que no pueden afrontar el coste de un alquiler individual. De hecho, el 44% de los inquilinos de pisos compartidos admiten que no tienen la capacidad de costear un alquiler en solitario.

Adicionalmente, compartir piso se ha convertido en una estrategia de ahorro para futuras inversiones, como la compra de una vivienda propia. El 20% de las personas que optan por esta forma de alojamiento ven en ella la oportunidad de acumular recursos para adquirir una casa en el futuro.

A raíz de esto, este enfoque económico y la búsqueda de soluciones accesibles en un mercado inmobiliario en constante alza son las principales fuerzas impulsoras detrás de la tendencia en Madrid.

Precios en incremento

Sin lugar a dudas, compartir un piso en Madrid es una alternativa atractiva desde una perspectiva financiera. Sin embargo, esta tendencia no está exenta de desafíos, y uno de los más notables es el aumento constante de los precios.

La media de alquiler de una habitación en un piso compartido en la capital española ahora asciende a 445 euros al mes. Esto representa un aumento significativo, con un incremento del 50% en los últimos cinco años y un 73% en los últimos ocho años. Estas cifras reflejan la presión en el mercado inmobiliario madrileño, la cual es claramente alarmante.

Cabe destacar que en las diferentes comunidades autónomas de España se han observado variaciones en el coste de compartir piso que también son dignas de mención. Por ejemplo, Canarias, País Vasco y Cataluña son algunas de las regiones que han experimentado un aumento más significativo en el último año. Para Cataluña, el coste medio es de 565 euros; País Vasco tiene un coste medio de 464 euros y en Canarias la tendencia también se percibe, con 423 euros.

La situación resulta algo preocupante, ya que estos incrementos de precios pueden dificultar aún más el acceso a la vivienda asequible no solo en la región madrileña, sino también en otras zonas del país, lo que obliga a más personas a considerar el compartir piso como una opción viable.

Perfil de las personas que optan por compartir piso

Otro punto interesante es que el perfil de quienes optan por compartir vivienda en Madrid ha experimentado un cambio en los últimos años, pues, como ya se mencionó, la edad media de los inquilinos en pisos compartidos ha aumentado, situándose alrededor de los 35 años. De mantenerse esta tendencia en el futuro, es probable que deje de asociarse esta acción con un sector poblacional más juvenil, como se hacía antaño.

Compartir piso en Madrid

Por otro lado, en términos de ubicación, la Comunidad de Madrid aglutina a una cuarta parte de los demandantes de habitaciones en pisos compartidos, seguida de cerca por Andalucía y la Comunidad Valenciana.

Además, la mayoría de los inquilinos comparten vivienda con una o dos personas, lo que crea una dinámica de convivencia diversa. La tendencia en cuanto a la cohabitación con los padres ha disminuido ligeramente, pasando del 35% al 26% en el último año, mientras que un 26% convive con personas que no son familiares.

Se trata de un aspecto relevante también interesante, puesto que muestra que la dificultad de adquirir una vivienda no aleja del todo a los jóvenes de la independización completa.

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